14/01/2026
Con altas temperaturas y ganas de algo fresco, el verano argentino se llena de postres clásicos adaptados al calor. Frutas de estación, preparaciones frías y recetas que no pasan de moda dominan las mesas familiares y la gastronomía porteña, tanto en casa como en restaurantes en Buenos Aires.
El verano también se come dulce
Cuando sube el termómetro, cambian los hábitos y también los postres. En el verano 2026, las mesas argentinas encuentran un equilibrio entre tradición y frescura, con recetas que apelan a sabores conocidos pero se disfrutan bien frías o con frutas de estación.
En la gastronomía porteña, estos platos aparecen tanto en cartas de restaurantes en Buenos Aires como en almuerzos familiares, reuniones con amigos o días de playa. El denominador común: alivianar el calor sin resignar sabor.
Clásicos refrescantes que nunca fallan
Hay postres que parecen hechos a medida para el verano. La ensalada de frutas sigue siendo la reina indiscutida, aprovechando la abundancia de duraznos, pelones, ciruelas, melón, sandía, frutillas y arándanos. Simple, fresca y adaptable a cualquier mesa.
Otro infaltable es el flan mixto. Servido bien frío, con dulce de leche y crema, mantiene su lugar como uno de los postres más queridos del país. En muchos restaurantes en Buenos Aires sigue siendo un cierre clásico, incluso en los días más calurosos.
La chocotorta, por su parte, confirma que no necesita horno ni excusas. Su combinación de galletitas de chocolate, dulce de leche y queso crema la convierte en una aliada del verano, tanto en casas como en propuestas informales de la gastronomía porteña.

Postres de estación que ganan protagonismo
En los últimos veranos, algunos dulces empezaron a ganar más presencia. La pavlova con frutas rojas es uno de ellos. Su base de merengue crocante por fuera y suave por dentro, coronada con crema y frutas frescas como frambuesas y moras, la vuelve ideal para temperaturas altas.
También aparecen sabores regionales como el dulce de mamón. Típico del noreste argentino, este dulce de papaya en almíbar se consume bien frío y aporta un perfil distinto dentro del abanico de postres veraniegos.
Las preparaciones en copa o en vaso se consolidan como una tendencia fuerte. Capas de bizcochuelo, cremas ligeras y frutas frescas se combinan en formatos prácticos, ideales para eventos, reuniones y mesas compartidas durante el verano.

Dulces que acompañan el plan playa
El calor no logra desplazar algunos rituales bien argentinos. En la playa, los churros rellenos de dulce de leche siguen siendo protagonistas, incluso en pleno verano. Acompañan el mate y forman parte del paisaje costero, aunque el sol esté a pleno.
Las facturas también mantienen su lugar, adaptándose a horarios más tempranos o a meriendas tardías. Son parte de esa tradición dulce que atraviesa generaciones y estaciones.

Helado artesanal: un orgullo nacional
Hablar de verano en Argentina es hablar de helado. La cultura del helado artesanal sigue siendo una de las más fuertes del mundo, y el dulce de leche lidera el ranking en todas sus versiones.
En la gastronomía porteña, las heladerías son paradas obligadas y aparecen en cualquier guía sobre dónde comer en Buenos Aires. Desde sabores clásicos hasta combinaciones más simples, el helado es el gran comodín para combatir el calor.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
14/01/2026
Una hamburguesería porteña volvió a poner a la gastronomía argentina en lo más alto, demostrando que el sabor local también puede marcar tendencia a nivel global. leer mas
14/01/2026
Esta mousse de dulce de leche es ideal para un permitido veraniego, fácil de hacer en casa y perfecta para cerrar cualquier comida con algo dulce y bien nuestro. leer mas
13/01/2026

Edición Nº 2008 correspondiente al día 14/01/2026 Domicilio comercial: Bs. As. | Tel: