12/02/2026

recetas

Torta vasca de chocolate: la versión que conquista la gastronomía

La torta vasca de chocolate es la nueva obsesión dulce. Con pocos ingredientes y una textura cremosa irresistible, esta versión del clásico europeo es furor en redes, pastelerías y mesas porteñas. Ideal para amantes del cacao que buscan sorprender sin complicarse en la cocina.

Una tendencia que explotó en redes y pastelerías

La torta vasca dejó de ser un secreto europeo para convertirse en una estrella global. Su superficie dorada, su interior cremoso y esa estética apenas rústica la transformaron en una de las preparaciones más compartidas del último tiempo.

En el universo foodie, donde siempre se buscan nuevas experiencias, esta receta logró algo difícil: ser simple y sofisticada al mismo tiempo. No sorprende que hoy también tenga su lugar en la conversación sobre gastronomía porteña, entre cafés de especialidad y propuestas dulces que marcan tendencia en restaurantes en Buenos Aires.

Pero como todo clásico exitoso, necesitaba una vuelta de tuerca. Y ahí aparece la versión de chocolate.

Chocolate al frente: la variante que es puro placer

Si la receta original ya tenía fanáticos, esta reinterpretación suma intensidad y profundidad de sabor. La torta vasca de chocolate mantiene la esencia cremosa que la caracteriza, pero con un perfil más potente gracias al cacao y al chocolate semiamargo.

Lo interesante es que no requiere técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de conseguir. Con queso crema, azúcar, cacao en polvo, esencia de vainilla, huevos, chocolate derretido y crema de leche tibia, se logra una preparación que combina suavidad y carácter.

Es ideal para quienes quieren salir del molde tradicional o, simplemente, para quienes creen que todo mejora con chocolate.

Ingredientes simples, resultado impactante

La magia de esta torta está en su sencillez. La base es el queso crema, que aporta cuerpo y esa textura sedosa tan característica. El azúcar equilibra, el cacao intensifica y el chocolate semiamargo suma profundidad.

Los huevos cumplen un rol clave para sostener la estructura cremosa, mientras que la crema de leche tibia ayuda a integrar todo en una mezcla homogénea.

No hay masa, no hay relleno separado, no hay capas. Todo se fusiona en una preparación única que va directo al horno.

Paso a paso: el secreto está en la textura

La cocción es fundamental para lograr el efecto buscado. El horno debe estar precalentado a 200 °C y el molde, forrado con papel manteca que sobresalga por los bordes. Ese detalle no es menor: es lo que permite conseguir ese look descontracturado y ligeramente arrugado que ya es marca registrada de la torta vasca.

Primero se mezcla el queso crema con el azúcar hasta que no queden grumos. Luego se incorporan el cacao y la vainilla. Los huevos se agregan de a uno, respetando los tiempos de integración para mantener la cremosidad.

Después se suma el chocolate derretido y, finalmente, la crema tibia. La mezcla debe quedar lisa y uniforme antes de pasar al molde.

En el horno estará unos 30 minutos. ¿El punto exacto? Bordes firmes y centro tembloroso. Ese movimiento sutil es la promesa de un interior suave y casi fundente.

Pero el verdadero secreto llega después: el reposo. Primero a temperatura ambiente y luego en la heladera por al menos ocho horas. Sin ese descanso, no hay textura perfecta.

Un clásico con historia europea

Aunque hoy la vemos en vitrinas modernas y en feeds de Instagram, la torta vasca tiene raíces profundas. Nació en el siglo XVIII en la región de Labort, en el suroeste de Francia. En sus inicios, era una preparación casera que se cocinaba en hornos de leña y se rellenaba con cereza negra o crema pastelera.

Con el tiempo, el gâteau basque se transformó en un emblema gastronómico de tal importancia que incluso cuenta con su propio festival en Cambo-les-Bains.

Esa mezcla de tradición y espíritu hogareño es parte de lo que la hace tan atractiva hoy. Incluso en escenarios tan distintos como los restaurantes en Buenos Aires, donde la reinterpretación de clásicos europeos forma parte de la identidad culinaria.

De Europa a las mesas porteñas

En una ciudad donde la pastelería vive un momento de esplendor y donde la gastronomía porteña se reinventa constantemente, no sorprende que esta torta haya encontrado terreno fértil.

Para quienes se preguntan dónde comer en Buenos Aires y buscan propuestas alineadas con las últimas tendencias, la torta vasca -y especialmente su versión de chocolate- aparece cada vez más en cartas dulces y recomendaciones foodies.

Y lo mejor es que no hace falta salir de casa para disfrutarla. Con ingredientes accesibles y pasos claros, cualquiera puede sumarse a esta movida repostera que combina historia, viralidad y mucho cacao.

COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Subscribite para recibir todas nuestras novedades

la voz de tandil

Edición Nº 2037 correspondiente al día 12/02/2026 Domicilio comercial: Bs. As. | Tel: