23/10/2026
Vaciar una olla recién retirada del fuego puede afectar algunas cañerías plásticas, deteriorar sus conexiones y provocar quemaduras. El riesgo depende del material de la instalación, la temperatura, el volumen y la frecuencia. Dejar enfriar el agua de cocción es la alternativa más prudente.
Tirar agua hirviendo por la pileta es una práctica habitual después de cocinar fideos, arroz o verduras. Aunque un episodio aislado no necesariamente provocará una rotura, convertirlo en una costumbre puede comprometer determinadas instalaciones.
El calor tampoco soluciona la acumulación de aceite y grasa. Estos residuos pueden desplazarse mientras están calientes, pero vuelven a solidificarse cuando avanzan por sectores más fríos de la cañería y terminan favoreciendo las obstrucciones.
El agua alcanza aproximadamente los 100 °C cuando hierve, una temperatura superior a la recomendada para el uso continuo de varias cañerías plásticas. Algunos fabricantes establecen alrededor de 60 °C como límite operativo permanente para tuberías de PVC, aunque ciertos sistemas pueden resistir descargas más calientes cuando son breves y de poco volumen. La exposición reiterada puede favorecer dilataciones, deformaciones o el debilitamiento de uniones y sellos. Las instalaciones metálicas suelen tolerar mejor el calor, pero también incluyen juntas, sifones y conexiones fabricadas con otros materiales. Por eso, si se desconoce la composición del desagüe, dejar enfriar el líquido sigue siendo la opción más segura.

El agua utilizada para cocinar pasta, arroz, huevos o verduras puede dejarse reposar dentro de la olla hasta que pierda temperatura. No hace falta esperar a que esté completamente fría, pero sí evitar verterla mientras continúa en ebullición. Como referencia preventiva, las normas de descarga de la Oficina de Alcantarillado de Tokio establecen temperaturas inferiores a 45 °C para determinados efluentes. También puede incorporarse agua fría gradualmente dentro de la olla, siempre que el recipiente lo permita y se eviten salpicaduras. Antes de vaciarla, conviene retirar restos sólidos con un colador y comprobar que el desagüe funcione correctamente. Si la pileta está obstruida o drena lentamente, no se debe agregar otra olla caliente porque el líquido podría quedar concentrado en un mismo sector.
Aunque el calor puede mantener líquida la grasa durante algunos minutos, no evita que se enfríe y se adhiera más adelante a las paredes de las tuberías. Con el tiempo, esa acumulación puede atrapar restos de comida y reducir el diámetro disponible para el paso del agua. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos recomienda no desechar aceites ni grasas por el desagüe, ya que pueden generar bloqueos y afectar los sistemas de tratamiento. Lo adecuado es dejar enfriar el aceite usado, guardarlo en un recipiente cerrado y llevarlo a un punto de recepción habilitado o desecharlo según las normas locales. Las ollas y sartenes deben limpiarse previamente con una espátula o papel absorbente para retirar la mayor cantidad posible de residuos grasos.

La prevención comienza por evitar que restos sólidos, borra de café, harinas, aceites y sobras de alimentos ingresen al desagüe. Un pequeño colador colocado en la pileta permite retener buena parte de esos residuos antes de que lleguen a las tuberías. También es importante no confiar en mezclas caseras o productos químicos como solución permanente para un conducto que se tapa de manera reiterada. Nunca deben combinarse destapacañerías entre sí ni agregarse junto con agua hirviendo, porque pueden producir salpicaduras, vapores irritantes o reacciones peligrosas. Cuando el agua retrocede, aparecen malos olores frecuentes o el drenaje continúa lento después de retirar los residuos visibles, lo más conveniente es solicitar la revisión de un plomero.
Además de las cañerías, el principal riesgo inmediato es una quemadura durante el traslado o vaciado de la olla. El recipiente debe sostenerse con ambas manos, utilizando agarraderas secas y resistentes al calor, y el líquido debe verterse lentamente, sin acercar el rostro a la pileta. Los chicos y las mascotas deben mantenerse alejados mientras se manipula el agua. Si ocurre una quemadura, la Organización Mundial de la Salud recomienda enfriar la zona con agua corriente fresca y evitar el hielo, los aceites y otros remedios caseros. Las lesiones extensas, profundas o localizadas en el rostro, las manos, los genitales o articulaciones importantes requieren atención médica.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
23/10/2026
Cómo preparar empanadas de carne jugosas con un kilo de carne, un kilo de cebolla, comino y caldo sin humedecer la masa. leer mas
23/10/2026
El Día de los Cafés se celebrará el 26 de octubre con conciertos gratis, una charla y un recorrido musical por los Bares Notables. leer mas

Edición Nº 2290 correspondiente al día 23/10/2026 Domicilio comercial: Bs. As. | Tel: