30/07/2026
Las recetas de brownie son de las más buscadas por quienes quieren preparar un postre fácil, intenso y bien chocolatoso. Con pocos ingredientes y una técnica simple, este clásico de la pastelería puede adaptarse según lo que haya en casa: con chocolate derretido, con cacao en polvo o en una versión sin TACC.
El secreto para que salga bien está en la cocción. El brownie no debe quedar como una torta seca ni completamente crudo en el centro. El punto ideal es una superficie apenas crocante, un interior húmedo y una textura densa que se asiente al enfriarse.
El brownie es uno de los postres más populares de la repostería estadounidense. Su origen suele ubicarse entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX, con distintas versiones sobre su aparición y evolución.
Una de las referencias más citadas está vinculada a The Boston Cooking-School Cook Book, publicado originalmente en 1896 por Fannie Merritt Farmer. De todos modos, el brownie de chocolate moderno, tal como se conoce hoy, fue tomando forma con el tiempo hasta convertirse en un clásico mundial.
Su éxito se explica por una combinación simple: chocolate, manteca, huevos, azúcar y harina. A partir de esa base, se pueden sumar nueces, cacao, dulce de leche, chips o adaptar la receta para personas que no consumen gluten.
El brownie clásico lleva chocolate derretido y manteca, lo que le da una textura húmeda, densa y un sabor intenso. Es ideal para servir en cuadrados, solo o acompañado con helado de crema.
Ingredientes:
Preparación:
Batir los huevos con el azúcar solo hasta unir. No hace falta espumar demasiado, porque el brownie debe quedar denso y húmedo, no aireado como una torta.
Derretir el chocolate amargo con la manteca a baño María o en microondas, con cuidado de no quemarlo. Dejar entibiar apenas y verter sobre la mezcla de huevos y azúcar.
Incorporar la harina tamizada y las nueces picadas. Mezclar con espátula o batidor de mano, sin trabajar de más la preparación.
Volcar en una placa enmantecada o forrada con papel manteca, de aproximadamente 16 x 26 centímetros o 20 x 20 centímetros. Hornear a 180 °C durante 25 a 30 minutos.
Dejar enfriar por completo antes de cortar en cuadrados. Este paso es importante para que la miga se asiente y los cortes salgan prolijos.
Para intensificar el sabor del chocolate, se puede agregar una pizca de sal fina o sal marina al chocolate derretido. Ese contraste ayuda a equilibrar el dulzor.
También se puede espolvorear cacao amargo o azúcar impalpable antes de servir. Si se busca una presentación más tentadora, queda muy bien con una bocha de helado, salsa de chocolate o frutos rojos.
El punto de cocción es clave: al pinchar el centro, el palillo no debe salir completamente limpio, sino con algunas migas húmedas adheridas.

El brownie sin TACC es una versión apta para quienes no consumen gluten, siempre que todos los ingredientes estén certificados y se evite la contaminación cruzada. Mantiene la textura húmeda y el sabor intenso del brownie clásico, pero reemplaza la harina de trigo por harina de arroz y fécula de mandioca.
ANMAT advierte que un alimento naturalmente sin gluten puede contaminarse durante la elaboración por contacto con superficies, utensilios, manos, transporte o ingredientes no aptos. Por eso, para una preparación segura, hay que usar productos autorizados como libres de gluten y utensilios limpios.
Ingredientes:
Preparación:
Derretir el chocolate trozado con la manteca y dejar entibiar. En otro bowl, mezclar los huevos, las yemas, el azúcar común y el azúcar impalpable.
Unir ambas preparaciones y sumar la esencia de vainilla. Incorporar la harina de arroz y la fécula de mandioca, mezclando solo hasta integrar.
Volcar la mezcla en un molde enmantecado o forrado con papel manteca apto para cocina sin TACC. Hornear a 180 °C durante unos 25 minutos.
Dejar enfriar antes de cortar. Si se quiere una versión más golosa, se pueden sumar chips de chocolate aptos, nueces o un toque de dulce de leche sin TACC.
No hay que batir en exceso la mezcla. Cuanto más se trabaja, más aire entra y más se aleja de la textura densa típica del brownie.
También es importante revisar todos los rótulos. El chocolate, el azúcar impalpable, la esencia de vainilla y cualquier agregado deben estar identificados como libres de gluten.
Para evitar contaminación cruzada, conviene usar bowls, espátulas, moldes y cuchillos limpios, sin restos de harina de trigo ni migas de preparaciones anteriores.

El brownie con cacao en polvo es perfecto cuando no hay chocolate en barra o chocolate para taza en casa. Con pocos ingredientes, se puede lograr una preparación intensa, húmeda y con una fina costra crocante en la superficie.
Ingredientes:
Preparación:
Precalentar el horno a 180 °C y enmantecar un molde cuadrado de aproximadamente 20 x 20 centímetros. También se puede forrar con papel manteca para desmoldar con mayor facilidad.
Derretir la manteca y dejar que entibie unos minutos. Agregar el azúcar y mezclar con espátula o batidor de mano hasta integrar.
Incorporar los huevos de a uno, mezclando bien después de cada adición. Perfumar con esencia de vainilla.
Tamizar el cacao, la harina y la sal. Agregar los secos a la preparación e integrar con movimientos suaves, sin batir de más. Si se desea, sumar nueces picadas.
Volcar la mezcla en el molde y alisar la superficie. Hornear durante 20 minutos aproximadamente, hasta que la parte superior se vea seca y brillante, pero el centro conserve humedad.
Dejar enfriar completamente antes de cortar en cuadrados.
Si se usa cacao amargo, se puede mantener la cantidad de azúcar de la receta. En cambio, si se usa cacao dulce o chocolatada en polvo, conviene reducir el azúcar a 170 o 180 gramos, ya que esos productos suelen traer azúcar agregada.
Si la chocolatada es muy suave, se puede aumentar apenas la cantidad para reforzar el sabor, aunque el resultado no será tan intenso como con cacao amargo.
El punto de horno vuelve a ser fundamental. Si se cocina demasiado, el brownie pierde humedad y queda más parecido a un bizcochuelo de chocolate.

El primer secreto es no batir de más. A diferencia de una torta, el brownie no necesita incorporar mucho aire. La mezcla debe quedar integrada, brillante y espesa.
El segundo punto es respetar la cocción. El brownie termina de asentarse cuando se enfría, por eso no hay que esperar a que el palillo salga seco. Si sale con migas húmedas, está en buen punto.
El tercer detalle es el molde. Si se usa un molde muy grande, la preparación queda baja y puede secarse más rápido. Si se usa uno demasiado chico, puede quedar cruda en el centro. Un molde de 20 x 20 centímetros suele funcionar muy bien para recetas caseras.
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