28/04/2026
El 1° de mayo en Argentina tiene algo de ritual. Más allá del feriado, suele transformarse en una jornada para reunirse, comer abundante y disfrutar sin reloj. El fuego, la olla grande o la mesa llena aparecen como parte de una tradición que se repite año tras año.
En ese escenario, hay platos que nunca fallan. Algunos son clásicos patrios, otros más caseros y modernos, pero todos comparten algo: invitan a comer rico y en buena compañía.
Si hay una receta que domina esta fecha, esa es el locro. Espeso, potente y lleno de sabor, es uno de los platos más representativos de la cocina argentina.
La clave está en cocinarlo con tiempo, dejar que el zapallo se desarme y genere una textura cremosa, mientras el maíz y los porotos toman cuerpo. La carne tiene que quedar tierna y sabrosa.
El toque final llega con la salsa picante de pimentón y verdeo, indispensable para muchos fanáticos.
Se mantiene muy bien en heladera y al día siguiente suele estar incluso mejor integrado de sabor.
Pan casero o tortas fritas recién hechas.

No siempre hace falta lluvia para prepararlas. Las tortas fritas siguen siendo un símbolo de encuentros familiares y meriendas largas.
Pueden aparecer como cierre del almuerzo o como excusa para seguir la sobremesa con mate caliente.
Crujientes por fuera y suaves por dentro, son simples, rendidoras y siempre bien recibidas.

Las empanadas tienen mil versiones, pero las de carne siguen liderando cualquier juntada.
Cortadas a cuchillo, jugosas y bien condimentadas, resumen tradición y sabor en cada bocado.
Son ideales para entrada, para picar mientras sale el plato principal o directamente como menú central.
Servir en tabla grande o fuente compartida para mantener el espíritu de reunión.

Para quienes quieren salir del menú tradicional, la suprema a la suiza es una gran alternativa.
Consiste en una milanesa de pollo cubierta con salsa blanca espesa y queso, gratinada al horno hasta dorar.
También permite variantes con otros quesos o sumando espinaca para una versión tipo florentina.
Usar queso cremoso clásico.
Combinar distintos quesos intensos o sumar queso azul.

No todas las reuniones piden platos pesados. El budín de verduras aparece como opción versátil y adaptable según lo que haya en casa.
Se puede hacer con arvejas, zucchini, espinaca, coliflor o garbanzos.
Otra gran alternativa es el risotto de champiñones, ideal para quienes prefieren una comida cremosa y reconfortante. Solo pide atención en la olla y agregar caldo de a poco.

Los platos compartidos mantienen fuerza porque combinan economía emocional y costumbre. Comer juntos sigue siendo parte central de la identidad argentina.
Además, en tiempos de salidas más caras, cocinar en casa recupera valor.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
28/04/2026
A pocos días del 1° de mayo, crece la búsqueda de ingredientes para uno de los platos más tradicionales de Argentina. leer mas
28/04/2026
Sierra de la Ventana se prepara para tres días de gastronomía, música y versiones creativas de uno de los platos más queridos por los argentinos. leer mas

Edición Nº 2112 correspondiente al día 28/04/2026 Domicilio comercial: Bs. As. | Tel: