El chipá: un clásico que siempre funciona
En la mesa argentina hay preparaciones que nunca pasan de moda. El chipá es una de ellas.
Este pequeño pan de queso, famoso por su textura elástica y su sabor intenso, aparece en desayunos, meriendas y picadas.
En la escena de la gastronomía porteña, también es cada vez más común encontrar distintas versiones en cafeterías y restaurantes en Buenos Aires, donde se lo reinventa con nuevos ingredientes.
Una de esas variantes es el chipá de espinaca, una alternativa que mantiene la esencia del original pero suma color, sabor y un perfil más nutritivo.
Lo mejor es que se trata de una receta muy simple que se puede preparar en casa en poco tiempo.
Una receta ideal para el mate
La versión con espinaca conserva todo lo que hace especial al chipá.
Sigue siendo esponjoso, sabroso y con el protagonismo del queso, pero incorpora un toque verde que cambia su aspecto y suma nuevos matices al sabor.
Por eso se convierte en una gran opción para quienes buscan algo salado para acompañar el mate.
También funciona muy bien para una merienda, un desayuno de fin de semana o incluso para sumar a una picada.
Además, es una preparación rápida: en menos de media hora se puede tener una bandeja lista para disfrutar.

Los ingredientes para preparar chipá de espinaca
La receta utiliza pocos ingredientes y todos son fáciles de conseguir.
Para preparar esta versión se necesita:
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½ taza de espinaca procesada
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1 huevo
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2 cucharadas de aceite de oliva
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sal a gusto
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1 cucharadita de polvo para hornear
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¾ de taza de fécula de mandioca
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100 gramos de queso en hebras
La combinación de estos ingredientes permite lograr la textura característica del chipá.
La fécula de mandioca es la responsable de esa consistencia elástica y aireada que distingue a este pan de queso.
La espinaca, por su parte, aporta color, sabor y un extra de nutrientes.
Cómo preparar los chipás paso a paso
El proceso de preparación es simple y no requiere técnicas complicadas.
Primero hay que colocar en un bowl la espinaca procesada junto con el huevo, el aceite de oliva y la sal.
Luego se mezclan bien todos los ingredientes hasta lograr una base uniforme.
El siguiente paso es incorporar el queso en hebras y la fécula de mandioca.
Hay que integrar todo hasta formar una masa suave.
Si la mezcla queda demasiado seca, se puede agregar un pequeño chorrito de bebida vegetal o un poco de leche para facilitar la unión de los ingredientes.

Formar los chipás
Cuando la masa esté lista llega el momento de armar los chipás.
Para eso se toman pequeñas porciones y se forman bolitas del tamaño de una nuez.
Luego se colocan sobre una placa para horno previamente aceitada.
Es importante dejar algo de espacio entre cada pieza para que puedan cocinarse de manera pareja.
La cocción en el horno
El horno debe estar precalentado a 180 grados antes de introducir la bandeja.
Los chipás necesitan entre 15 y 20 minutos de cocción.
Durante ese tiempo se dorarán por fuera mientras mantienen una textura tierna en el interior.
El resultado final es una preparación liviana, con un aroma muy tentador y una consistencia esponjosa que invita a comer más de uno.