19/02/2026
Rico en proteínas, fibra y minerales esenciales, el mijo vuelve a ganar protagonismo como una alternativa nutritiva y natural para empezar el día con energía sostenida.
En tiempos donde la alimentación consciente gana cada vez más espacio, un grano milenario vuelve a escena y se posiciona como una de las opciones más completas para empezar el día con energía. Lejos de la clásica avena o la popular granola, el mijo reaparece como un cereal versátil, liviano y con un perfil nutricional que sorprende.
Durante años quedó relegado frente a otros productos más comercializados, pero hoy nutricionistas y especialistas en alimentación saludable vuelven a ponerlo en el centro de la mesa. Su combinación de proteínas vegetales, minerales y fibra lo convierte en una alternativa ideal para quienes buscan un desayuno equilibrado y natural.
El mijo es un cereal antiguo que se cultiva desde hace miles de años, especialmente en regiones de Asia y África. Aunque en Argentina no es tan popular como el arroz o la avena, se consigue cada vez con más facilidad en dietéticas y tiendas naturales.
Una de sus principales ventajas es que es naturalmente libre de gluten, lo que lo convierte en una opción adecuada para personas con celiaquía o sensibilidad al trigo. Pero su atractivo no se limita a eso: su valor nutricional lo posiciona como un alimento funcional, ideal para comenzar el día con energía sostenida.
El mijo se destaca por su equilibrio entre macronutrientes y micronutrientes esenciales.
Aportan energía de liberación lenta, evitando los picos de glucosa que generan otros cereales refinados. Esto permite mantener la saciedad por más tiempo y reducir el hambre a media mañana.
Si bien no reemplazan por completo a las proteínas animales, contribuyen al mantenimiento muscular y al funcionamiento general del organismo.
Favorece el tránsito intestinal y mejora la digestión. Además, ayuda a regular los niveles de colesterol y contribuye a la sensación de saciedad.
El mijo contiene hierro, magnesio y fósforo, fundamentales para el sistema nervioso, la producción de energía y la salud ósea.
Participan en el metabolismo energético y en el buen funcionamiento del sistema nervioso.
Gracias a esta combinación, se convierte en un desayuno completo que aporta energía sin generar pesadez.
Muchos cereales de desayuno que se venden en supermercados contienen azúcares añadidos, jarabes, saborizantes y aditivos. Aunque se promocionan como saludables, en algunos casos su aporte nutricional es limitado.
El mijo, en cambio, en su versión integral y sin procesar, conserva sus nutrientes originales y permite un mayor control sobre lo que se consume. Es una alternativa simple para quienes buscan reducir el consumo de ultraprocesados.
Una de las ventajas del mijo es su versatilidad. Puede adaptarse tanto a preparaciones dulces como saladas.
Se cocina de manera similar al arroz. Una vez tierno, puede mezclarse con leche o bebida vegetal y acompañarse con frutas frescas, frutos secos o semillas.
Se puede dejar en remojo durante la noche y consumir frío al día siguiente, combinado con yogur, frutas y especias.
Funciona como base para budines, tortitas o incluso como parte de mezclas de granola casera.
Su sabor es suave y ligeramente dulce, lo que facilita combinarlo con diferentes ingredientes sin que domine el plato.
A diferencia de otros cereales más pesados o azucarados, el mijo suele resultar más fácil de digerir. Muchas personas lo eligen porque no genera hinchazón ni sensación de pesadez.
Esto lo convierte en una buena opción para quienes buscan desayunos nutritivos pero livianos, especialmente antes de una jornada laboral o de actividad física.
El regreso del mijo se enmarca en una tendencia más amplia: volver a alimentos reales, menos procesados y con historia. Incorporarlo al desayuno es una manera simple de diversificar la dieta y sumar nutrientes esenciales sin recurrir a productos industrializados.
Además, su precio suele ser accesible en comparación con otros productos saludables importados, lo que lo vuelve una opción viable para incluir en la compra semanal.
Si bien la avena y la granola siguen siendo opciones válidas, el mijo ofrece una alternativa diferente para quienes buscan variar su alimentación. Su aporte de energía sostenida, su contenido de fibra y minerales y su fácil digestión lo posicionan como un cereal que merece recuperar protagonismo.
En un contexto donde cada vez más personas revisan las etiquetas y priorizan alimentos naturales, este grano milenario vuelve a ganar terreno en las cocinas modernas.
Sumarlo al desayuno puede ser un pequeño cambio con un impacto positivo en la rutina diaria.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
18/02/2026
El Lemon Pie es un clásico de la repostería que combina una masa crujiente, una crema de limón suave y un merengue dulce y esponjoso. Este postre, famoso por su equilibrio entre acidez y dulzura, tiene raíces en la cocina europea y se popularizó en Estados Unidos a principios del siglo XX. leer mas
12/02/2026

Edición Nº 2044 correspondiente al día 19/02/2026 Domicilio comercial: Bs. As. | Tel: